Expedición Oso del Pirineo

Expedición con Piros Explorer

Oso del Pirineo II

Probablemente no me equivoque cuando diga que muchos desconocen la existencia de osos en el Pirineo. Quizás debido a la desinformación, o quizás por la falta de interés por el mundo natural en general. Pues sí, los hay. Se trata de osos pardos, hay una pequeña población que vive en estas montañas, son muy esquivos, lo que les hace realmente especiales. Para los que lo sepan apreciar, poder contemplarlos en estado salvaje, es de una gran hazaña. No es nada fácil poder dar con ellos. Requiere un gran conocimiento del animal y de su territorio.

Expedición Oso por el Pirineo con Piros Explorer

La fotografía como metáfora de la vida.

Me pasa a menudo, y es que, cuando hago un viaje o salida y hago fotos, puedo tardar semanas o meses en ver la totalidad de lo que he fotografiado. Cuando un día recuerdo que aún tengo una tarjeta de memoria que no he visto entera, me pongo a ello. Quizás sea por falta de tiempo, por pensar que las fotos que he hecho son bastante desastrosas y malas, o también a veces por pereza, sí, soy así. El caso es que me gusta dejar reposar las fotos. Normalmente, compruebo que, efectivamente lo que he hecho es malo o muy malo. Pero hay veces, que me encuentro con sorpresas. O como mínimo hacen remontarme en el tiempo y revivir historias vividas muy emocionantes y bonitas. Es imposible que para uno, la carga emocional que contienen las fotografías no te hagan ver cosas que solo uno ve, y les dé un valor enorme. Seguramente para otra persona sea una foto sin más, mejor o peor hecha. Para mi esa es la magía, lógicamente hablo desde el punto de vista del aficionado, que es mi caso. Por todo ello, y como en la vida en general, hemos de defender lo nuestro y creer en ello. Cada uno tenemos nuestra historia, y cada uno sabe lo que ha hecho y vivido hasta llegar a algo. Y nada es comparable ni hay que menospreciarlo, todos tenemos una historia. Las fotografías son segundos sostenidos y captados por nosotros mismos, perdurarán el tiempo que sígamos reconociéndoles su propia identidad, son testigos de la construcción de nuestros caminos. La fotografía es la prueba de la existencia. La vida es la existencia. La fotografía es la vida.

Oso en Pirineo. Viaje realizado con Piros Explorer.

Primeras nieves del 21.

Decidida a encontrarme los paisajes otoñales del Pirineo, cuál ha sido mi sorpresa… primeras nieves del 2021! Es una postal, el blanco sobre los árboles y la niebla dejando entrever las siluetas de las montañas. El valle se queda en silencio recibiendo los copos de nieve. ❄️

Llanos de hospital.

Mundos

Hay lugares que la línea que separa la vida del humano y la vida salvaje es muy fina, los dos mundos son líneas paralelas, muchas veces juntándose y difuminándose sin saber donde empieza un mundo y donde empieza el otro, siendo los dos el mismo mundo. Hubo un tiempo en que fue así en todo el planeta. Vivir la vida salvaje engancha y hace que nazca en ti un deseo de volver y volver y un anhelo de que sea tu estilo de vida de por vida.

Viaje con Piros Explorer.

Gallocanta.

Entre Zaragoza y Teruel encontramos la Reserva Natural de la Laguna de Gallocanta. Es un lugar de paso de la mítica migración de grullas que llegan del Norte de Europa en dirección a zonas más cálidas como el Sur de España y Norte de África. Pueden llegar a reunirse más de 40000 ejemplares.

También pueden encontrarse otras especies, tanto de mamíferos, aves y reptiles. Aunque no siempre es fácil verlos. Hay una red de hides donde poder hacer esperas.

Con suerte, si el día acompaña, se pueden contemplar en vuelo estos majestuosos animales con espectaculares cielos.

Hay un centro de interpretación dirigido a toda la Reserva, punto de mucho interés informativo para el visitante, además hay una pasarela de madera que te acercará a un mirador. Es uno de los puntos más cercanos a la laguna.

Alojamiento y contratación hides: Allucant.

Fotografía de Naturaleza.

Sin ser una experta pero sí una gran observadora y entusiasta, podría decirte que la fotografía de naturaleza es un sentimiento y una dulce pasión, y sí, es verdad, pero también otras cosas…

Un sueño recurrente que tengo, es que estoy en la cola de embarque de un aeropuerto cualquiera, ni tan si quiera es el de mi ciudad, y de repente, me doy cuenta que no llevo la cámara y los objetivos en la mochila. Y lo peor de todo, no sé ni dónde están, y no hay tiempo de volver a casa, os podéis imaginar el sofoco y el agobio… Afortunadamente me despierto siempre antes de saber el desenlace, pero es tal el realismo, que cuando abro los ojos no sé si es sueño o lo he vivido, y hasta que no entro en razón no me quito el susto del cuerpo…

La fotografía de naturaleza también es un sufrimiento y un quebradero de cabeza, por no decir, que la gran mayoría de veces es un pluriempleo, y generalmente sin ser remunerado. Constantemente haciendo cábalas mentales, y así organizar ir a un lugar en un período determinado porque hay tal bicho o tal paisaje que me gustarían ver. Intentar pedir las vacaciones para que te coincida con la migración de ese animal, y que a su vez, no esté atestado de gente. 

Es un esfuerzo económico en muchas ocasiones: el equipo, todo lo que conlleva el viaje, la ropa y el calzado adecuados… y siempre teniendo en cuenta que hay facturas y recibos que pagar a fin de mes. Además es un acto de fe, tienes que confiar que la persona encargada de llevarte a dicho lugar no te estafe, y todo ello fruto de los prejuicios y las experiencias vividas, en muchos lugares pagas solo por tu cara de blanquito. Pero es verdad que encuentras siempre gente maravillosa y acogedora, que te ayudarán de manera altruista, y puede que se conviertan incluso en tus amigos. El hecho de viajar te abre la mente y te da lecciones de vida constantemente. 

Depende del lugar dónde te metas, tu salud e integridad física pueden correr cierto riego, o hasta demasiado riesgo. Paliar las picaduras de algún bicho, que ni sabes cuál es, te has despertado con la mano hinchada y con un habón, y encima pica y duele mucho… cortes, golpes, quemaduras, caídas tontas… y todo ello siempre en el mejor de los casos, al final queda en anécdota. Y me atrevo a decir que puedes vivir situaciones que te hacen temer hasta por la propia vida, ya sea por uno mismo o por los que te rodean, y en ocasiones el centro de salud se encuentra a cientos de quilómetros… El botiquín siempre me acompaña.

Cabe mencionar también, que muchas veces te expones a las inclemencias meteorológicas; calarte de agua hasta la ropa interior, pasar frío y calor, caminar mucho y llevar mucho peso. También experimentas el miedo y el dolor. Largas esperas en lugares de difícil acceso, dormir en cualquier sitio, comer cualquier cosa para llenar el buche, cerciorarte que el agua que bebes está embotellada, no poder ducharte… Guardas de parque malhumorados y con mala leche, inundaciones en los pasos o puentes rotos. Horas muertas en aeropuertos, equipajes perdidos, robos, retrasos en los vuelos, no poder despegar de un aeródromo porque una manada de leones ha decidido descansar en medio de la pista, pagar una fortuna por un café, que unos monos, mal acostumbrados por personas, te acosen para que les des comida; visitas nocturnas inesperadas, el susto que te llevas es inmenso… y muchas veces estás solo!

Por no hablar de los imprevistos técnicos que puedan suceder, que los hay. Falta de batería en los equipos porque la noche anterior el generador se apagó antes de lo esperado… rotura de lentes, tortazos a la cámara, motitas de polvo en el sensor en el peor momento, insuficiente memoria para almacenar más fotos… Averías en los coches que te llevan a los sitios, ruedas atascadas en el barro y pinchazos. Lugares cerrados o mal indicados, barreras idiomáticas…

La fotografía de naturaleza implica en sí misma muchos retos y obligaciones. Tienes que documentarte muy bien, no solo sobre el aparataje y equipos, sinó también estudiar el terreno de destino. Conocer la biología y el comportamiento del animal, la geografía y la orografía del paisaje y del lugar. Y a su vez, entender y saber los peligros que entraña todo ello. Es importante tener en cuenta las peculiaridades culturales y las costumbres de la región. Reciclarte en nuevas tecnologías y leer mucho. Tener inquietud, ser curioso y preguntar sin vergüenza ni tapujos, ser crítico, empático y amable. Aprender, practicar, recibir consejos y ser humilde. Debes ser respetuoso siempre y saber cuál es el momento de retirarse y volver a casa. Ser paciente y no perder nunca nunca la esperanza ¡quién dijo que fuera a ser fácil!

Pero sabéis qué… al final del día lo pienso y este es mi lugar, este mundo no lo cambio por nada, me encanta y es mi gran pasión. Es un estilo y un modo de vida. En el camino he encontrado muchos personajes y grandes personas, y tengo la gran fortuna de decir que muchos son amigos, y eso no lo cambio por nada. He visto lugares y cosas increíbles y he vivido experiencias inolvidables, y para mi esa es la salsa de la vida ¡Y las que están por llegar! La recompensa es muy grande. Esta es mi experiencia y para lo bueno y para lo malo este es mi mundo.

 

 

Síndrome de abstinencia.

Las fotos, los olores y las canciones entre otras cosas nos evocan momentos pasados que quedarán por siempre en nuestra memoria. Esta foto me hace recordar y revivir una de las sensaciones que más me gustan, primero porque es un oso y eso ya genera emoción de por si… pero me encanta aquello de tener que contener en cierto modo la alegría y la emoción por no romper la escena, tenemos que seguir en silencio y quietecitos, eso hace que por dentro de uno crezca un torrente de super locura gustosa concentrada. Endorfinas, serotonina y adrenalina surfeando por mis venas. Te diría que pillas una turca de salvajismo. Lo cual te genera un mono irresistible. Creo que estas cogorzas te alargan la vida. En definitiva, la naturaleza te alarga la vida. Tengo síndrome de abstinencia ahora.

Esta foto es la representación visual del inicio de esta sensación. Foto Hide. Viaje realizado con Piros Explorer.

Buen camino.

Y quién no conoce el camino de Santiago, ruta de Peregrinación. Son varios los caminos que puedes hacer hasta Santiago, todos tienen su encanto y su belleza. El más elegido es el camino Francés, empieza en Saint Jean Pied de Port. Un pueblito en el pirineo francés, en plena campiña.

El camino se hace por varios motivos, hay para quien es una promesa, un motivo religioso, un reto… incluso todo a la vez. A veces lo iniciamos y encontramos, con el paso de los días y los quilómetros el motivo exacto.

Personalmente es una experiencia que debe vivirse al menos una vez en la vida. Hay muchas maneras de realizarlo, desde la manera más austera hasta la más confortable. Hay albergues municipales y hoteles, puedes hacer que te lleven la mochila, y hasta puedes realizar tramos con transporte público y taxis. Cada uno debe escoger la manera de peregrinar que más se le ajuste.

Pero todos coinciden en que el Camino es una aventura que vuelve a la esencia de la vida. Un simple gesto se convierte en un gran gesto. Para lo que a uno es una minucia ayudar, para el otro es un gran mundo, y te lo agradece enormemente. El Camino une a las personas.