Fotografía de Naturaleza.

Sin ser una experta pero sí una gran observadora y entusiasta, podría decirte que la fotografía de naturaleza es un sentimiento y una dulce pasión, y sí, es verdad, pero también otras cosas…

Un sueño recurrente que tengo, es que estoy en la cola de embarque de un aeropuerto cualquiera, ni tan si quiera es el de mi ciudad, y de repente, me doy cuenta que no llevo la cámara y los objetivos en la mochila. Y lo peor de todo, no sé ni dónde están, y no hay tiempo de volver a casa, os podéis imaginar el sofoco y el agobio… Afortunadamente me despierto siempre antes de saber el desenlace, pero es tal el realismo, que cuando abro los ojos no sé si es sueño o lo he vivido, y hasta que no entro en razón no me quito el susto del cuerpo…

La fotografía de naturaleza también es un sufrimiento y un quebradero de cabeza, por no decir, que la gran mayoría de veces es un pluriempleo, y generalmente sin ser remunerado. Constantemente haciendo cábalas mentales, y así organizar ir a un lugar en un período determinado porque hay tal bicho o tal paisaje que me gustarían ver. Intentar pedir las vacaciones para que te coincida con la migración de ese animal, y que a su vez, no esté atestado de gente. 

Es un esfuerzo económico en muchas ocasiones: el equipo, todo lo que conlleva el viaje, la ropa y el calzado adecuados… y siempre teniendo en cuenta que hay facturas y recibos que pagar a fin de mes. Además es un acto de fe, tienes que confiar que la persona encargada de llevarte a dicho lugar no te estafe, y todo ello fruto de los prejuicios y las experiencias vividas, en muchos lugares pagas solo por tu cara de blanquito. Pero es verdad que encuentras siempre gente maravillosa y acogedora, que te ayudarán de manera altruista, y puede que se conviertan incluso en tus amigos. El hecho de viajar te abre la mente y te da lecciones de vida constantemente. 

Depende del lugar dónde te metas, tu salud e integridad física pueden correr cierto riego, o hasta demasiado riesgo. Paliar las picaduras de algún bicho, que ni sabes cuál es, te has despertado con la mano hinchada y con un habón, y encima pica y duele mucho… cortes, golpes, quemaduras, caídas tontas… y todo ello siempre en el mejor de los casos, al final queda en anécdota. Y me atrevo a decir que puedes vivir situaciones que te hacen temer hasta por la propia vida, ya sea por uno mismo o por los que te rodean, y en ocasiones el centro de salud se encuentra a cientos de quilómetros… El botiquín siempre me acompaña.

Cabe mencionar también, que muchas veces te expones a las inclemencias meteorológicas; calarte de agua hasta la ropa interior, pasar frío y calor, caminar mucho y llevar mucho peso. También experimentas el miedo y el dolor. Largas esperas en lugares de difícil acceso, dormir en cualquier sitio, comer cualquier cosa para llenar el buche, cerciorarte que el agua que bebes está embotellada, no poder ducharte… Guardas de parque malhumorados y con mala leche, inundaciones en los pasos o puentes rotos. Horas muertas en aeropuertos, equipajes perdidos, robos, retrasos en los vuelos, no poder despegar de un aeródromo porque una manada de leones ha decidido descansar en medio de la pista, pagar una fortuna por un café, que unos monos, mal acostumbrados por personas, te acosen para que les des comida; visitas nocturnas inesperadas, el susto que te llevas es inmenso… y muchas veces estás solo!

Por no hablar de los imprevistos técnicos que puedan suceder, que los hay. Falta de batería en los equipos porque la noche anterior el generador se apagó antes de lo esperado… rotura de lentes, tortazos a la cámara, motitas de polvo en el sensor en el peor momento, insuficiente memoria para almacenar más fotos… Averías en los coches que te llevan a los sitios, ruedas atascadas en el barro y pinchazos. Lugares cerrados o mal indicados, barreras idiomáticas…

La fotografía de naturaleza implica en sí misma muchos retos y obligaciones. Tienes que documentarte muy bien, no solo sobre el aparataje y equipos, sinó también estudiar el terreno de destino. Conocer la biología y el comportamiento del animal, la geografía y la orografía del paisaje y del lugar. Y a su vez, entender y saber los peligros que entraña todo ello. Es importante tener en cuenta las peculiaridades culturales y las costumbres de la región. Reciclarte en nuevas tecnologías y leer mucho. Tener inquietud, ser curioso y preguntar sin vergüenza ni tapujos, ser crítico, empático y amable. Aprender, practicar, recibir consejos y ser humilde. Debes ser respetuoso siempre y saber cuál es el momento de retirarse y volver a casa. Ser paciente y no perder nunca nunca la esperanza ¡quién dijo que fuera a ser fácil!

Pero sabéis qué… al final del día lo pienso y este es mi lugar, este mundo no lo cambio por nada, me encanta y es mi gran pasión. Es un estilo y un modo de vida. En el camino he encontrado muchos personajes y grandes personas, y tengo la gran fortuna de decir que muchos son amigos, y eso no lo cambio por nada. He visto lugares y cosas increíbles y he vivido experiencias inolvidables, y para mi esa es la salsa de la vida ¡Y las que están por llegar! La recompensa es muy grande. Esta es mi experiencia y para lo bueno y para lo malo este es mi mundo.

 

 

2 comentarios en “Fotografía de Naturaleza.

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